El hombre perfecto no existe, es un mito: nadie lo es. Pero yo estoy tan cansada de besar sapos que, quizás, lo ví tan distinto al resto que no pude evitar elevarlo a esa posición. No pude evitar proyectar en él todas mis espectativas, mis sueños y esperanzas. No pude resistirme a convertirlo en mi príncipe azul.
Sé que las cosas no van a ser color de rosa por siempre. Sé que él no es perfecto y yo tampoco. Quizás no estemos viviendo en un cuento de hadas, por más que a veces parezca
Más que a mi príncipe azul o al hombre perfecto yo quiero alguien que me quiera todos los días, alguien que sepa que cuando mañana se levante va a seguir queriedo estar a mi lado. Yo quiero amor de verdad, y no un amor estático como son los de los "finales felices" que vienen después de que el sapo se transforma en príncipe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario