miércoles, 21 de abril de 2010

No sé si fue algo en su sonrisa, en la transparencia de su mirada, en la forma en que dice mi nombre. No sé si es por el calor de sus manos cuando agarra las mias, por la manera en que me acaricia el pelo, o por como me toma entre sus brazos. No sé si es porque le gusta darme besos en los hombros, porque me deja que lo acaricie todo lo que quiera, o porque siempre, absolutamente siempre, me hacesonreír.[...]No sé cómo fue que sin darme cuenta, me encontré acurrucada entre sus brazos el otro día, sin miedo, sin dudas, sin preguntas. Simplemente estaba con él, no había nadie más, simplemente estábamos acá y ahora. Estaba acostada en su pecho, rodeada por sus brazos, como si estuviera a salvo de todo mal. Cómo si finalmente, hubiera encontrado mi lugar.Y fue en ese momento que me dí cuenta que, más allá de todo, tengo mil preguntas y mil fantasmas en mi cabeza todavía. Digo, ¿sentirá lo mismo que siento yo, o es que simplemente la pasa bien conmigo? ¿se está involucrando verdaderamente, o sólo está pasando el rato? ¿será tan bueno como parece ó me va a salir con un martes 13, como siempre me pasa? ¿será lo que busco? ¿seré lo que está buscando? ¿qué pasaría si mañana no estuviera más con él? ¿me desgarraría o simplemente seguiría adelante? ¿me resignaría una vez más...?Pero cuando lo miro a los ojos no hay lugar para las dudas. Es la primera vez en mi vida que tengo mil preguntas que no quiero hacer. Es la primera vez que quiero que las respuestas vengan a mi por si solas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario