martes, 28 de septiembre de 2010

Cuando le dije que la pasión por definición no puede durar
¿como iba yo a saber que ella se iba a echar a llorar?
No seas absurdo, me regañó, esa explicación nadie te la pidió
así que guardatela,
me pone enferma tanta sinceridad.

Y así fue como aprendí que
en historias de dos conviene a veces mentir 
que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor.

Yo le quería decir que
el azar se parece al deseo
que
un beso es sólo un asalto y la cama es un ring de boxeo,que las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan
se marchitan cuando las toca la sucia rutina.
Yo le quería decir la verdad por amarga que fueracontarle que el universo era más ancho que sus caderas.
Le dibujaba
un mundo real no uno color de rosa,
pero
ella prefería escuchar mentiras piadosas.
Y las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan
se marchitan cuando las toca la sucia rutina.
Y cuando por la quinta cerveza le hablé de esa chica
que me hizo perder la cabeza estalló,¿vas a callarte de una vez por favor?



Y así fue como aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir
que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor.

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