viernes, 17 de septiembre de 2010

Hereditaria vitamina

Hoy puedo decir que, sin dudas, fuiste (y sos) el hombre de mi vida.
Que más allá que no estés me acompañas en cada paso. Y no lo digo desde un punto de vista figurado. No pienso que te tengo de ángel, al lado mío, se que no estas en ninguna estrella. Pero lo que hiciste, lo grande que fuiste: todo eso va conmigo, de la mano. Y no me suelta, agarras fuerte desde tu querido río de la plata.
No fue mucho tiempo el que te tuve para mi, no fue el suficiente estoy segura.Pero fue el mejor tiempo. Fuiste el mejor abuelo. El que hacia los mates más ricos, las mejores tortillas. El que me inculcó los mejores valores. Todo esta clavado en la memoria, espina de la vida y de la historia.
Fuiste vos el que me hablo por primera ves del "che" y me explico. Y entendí. El que me contó de Fidel y que grande ese sistema socialista donde nadie se caga de hambre, donde todos tienen educación.
Y nos quedaron mil cosas pendientes. El viaje a cuba, todavía no me da la plata del chanchito. Pero voy a ir. Con tu hija que tiene tanto de vos. Tanto. No pudiste salir con la escopeta., como decías vos. Y no pudiste conocer lo que soy hoy. 
Fuiste el más grande en todo y no hay nada que me produzca más orgullo que ser sangre de tu sangre , ser tu coneja (para siempre). No hay nada que me llene más el corazón que lo que te escribió ese medico, que en lo poco que te conoció se apego a lo que eras, o ese señor que me dice "vos sos la nieta de Ambrosino" o cualquiera que me hable "del Ambro"
  Solo me quedan miles de gracias, por ser el que fuiste. Y miles de perdones por no haber estado en el final, pero se que tampoco lo querías así. Preferí quedarme con lo que eras, mi abuelo, el más grande, lleno de vida. Y así para siempre vas a ser para mi.

Los viejos amores que no están,

la ilusión de los que perdieron,

todas las promesas que se van,

y los que en cualquier guerra se cayeron.

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