Cuando le pido soga al destino el muy cobarde tartamudea.
Mis colmillos se pintan las uñas, mis envidias se acuestan temprano
y hasta mi vicio mas testarudo se esta volviendo vegetariano.[...]
El enemigo colgo en mi placard sus desgracias
o debo estar haciendo las preguntas equivocadas.
Mis torpezas se pasan de listas, mis enojos no pierden la calma
y siempre que quedo preso de amores llega un idiota y paga la fianza.
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