jueves, 7 de octubre de 2010

No eran las esquirlas del rencor, eran telarañas en el corazon. Un adios con pestañas, un desamor sin amor. 
Hoy que no me encuentro la nariz, hoy que no banco ser feliz... No le pongas miel a la verdad que si ando muerto es de tanto resucitar... 
Y hoy me quedo muda para oir: lo que nunca te supe decir. No perfumes tanto la verdad que hasta a los muertos nos cansa resucitar... 
Otra tarde que no arde esta tarde sin pasado mañana, otra tarde tan cobarde esta tarde que no prueba manzanas, otro jueves que no sabe ni abrocharse los pantalones, otro jueves que anda dando lastima por los rincones...

No hay comentarios:

Publicar un comentario